Tapizar una silla con respaldo es una manera fácil de cambiar su apariencia, aumentar su comodidad y darle una nueva oportunidad a un mueble que puede estar un poco usado. Además, cambiar la tela hace que la silla se ajuste al estilo de la habitación sin tener que comprar una nueva.
Aunque el proceso puede cambiar según el tipo de silla y la forma del respaldo, hay algunos pasos básicos que pueden ayudar a hacer el trabajo bien.
¿Qué necesitas para tapizar una silla con respaldo?
Antes de comenzar, es importante tener listos todos los materiales y herramientas que se van a usar. Así, podrás trabajar más cómodamente y evitar interrupciones mientras trabajas.
Para cubrir una silla con respaldo, generalmente necesitarás:
- Tela de tapicería suficiente para cubrir el asiento y el respaldo.
- Espuma o gomaespuma, si es necesario sustituir el relleno.
- Guata para conseguir un acabado más uniforme y confortable.
- Grapadora para tapicería.
- Grapas adecuadas para el tipo de madera.
- Tijeras.
- Destornillador o herramienta para desmontar el asiento.
- Alicates o quitagrapas para retirar la tapicería antigua.
- Regla o cinta métrica.
- Lápiz o rotulador para marcar la tela.
Es mejor usar una tela especial para tapicería, sobre todo si la silla se va a usar todos los días. Los materiales que resisten el desgaste suelen dar mejores resultados a largo plazo.
¿Cómo tapizar una silla con respaldo paso a paso?
1. Desmontar la silla
El primer paso es quitar las partes que se pueden sacar fácilmente. En muchos modelos, el asiento está fijado a la estructura con tornillos, así que puedes empezar quitando los tornillos.
Si el respaldo tiene una pieza suelta, revisa cómo está sujeta antes de quitarla.
Guarda todos los tornillos y piezas pequeñas en un recipiente para no perderlos mientras trabajas.
2. Retirar la tela antigua
Una vez que se haya quitado el asiento y, si se puede, el respaldo, hay que sacar la tela vieja.
Usa un quitagrapas o unos alicates para retirar las grapas con cuidado. Trata de no dañar la madera, porque después necesitarás esa superficie para poner la nueva tela.
No hace falta desechar la tela vieja de inmediato. Puede ser muy útil como modelo para calcular el tamaño de la nueva pieza.
3. Revisar el estado del relleno
Después de quitar la tela, revisa cómo está la espuma y la guata.
Si la espuma está deformada, muy blanda, en mal estado o ha perdido su capacidad para volver a su forma, es mejor reemplazarla. Si aún está en buen estado, puedes guardarla y solo cambiar la tela exterior.
En esta etapa, también es importante revisar la estructura de la silla para asegurarse de que no haya partes sueltas o daños que necesiten reparación antes de seguir adelante.
4. Medir y cortar la nueva tela
Pon la tela antigua encima de la nueva y úsala como guía. Agrega unos centímetros más alrededor de cada pieza para poder doblar la tela y sujetarla por la parte de atrás.
Es mejor dejar un poco de tela extra y recortarla después que cortar demasiado justo.
Antes de cortar, observa la dirección del diseño si la tela tiene estampados, rayas o formas geométricas. Mantenerlos en línea hará que el resultado sea más profesional.
5. Tapizar el asiento
Primero, pon la espuma y la guata en el asiento.
Luego, coloca la tela encima, asegurándote de que esté centrada y sin arrugas. Empieza sujetando la tela con una grapa en el centro de uno de los lados.
Luego, pon otra grapa en el centro del lado contrario y repite el mismo proceso en los otros dos lados.
Una vez que la tela esté bien puesta, sigue poniendo grapas desde el centro hacia las esquinas, alternando los lados para que la tensión sea igual.
6. Prestar atención a las esquinas
Las esquinas son una de las partes que más pueden afectar el resultado final.
Doble la tela con cuidado para que no se hagan pliegues grandes. Puedes hacer pequeños cortes en el tejido sobrante cuando lo necesites, especialmente en las áreas curvas.
La tela debe estar lo bastante tensa, pero sin poner demasiada presión que la deforme o deje marcas.
7. Tapizar el respaldo
El modo de acolchar el respaldo dependerá de su dibujo.
Si el respaldo tiene un panel desmontable, se puede quitar y se puede tapizar de la misma manera que el asiento. Si está incluido en la estructura de la silla, la tarea puede complicarse un poco.
En los respaldos acolchados, la espuma y la guata se ponen primero y después la tela. Marque primero los puntos centrales de cada lado y vaya hacia los extremos, comprobando siempre que la tela esté bien tensada.
Cuando el respaldo tiene una forma curva es muy importante ir poco a poco para que la tela quede ajustada correctamente.
8. Recortar el exceso de tela
Una vez que toda la tela esté debidamente asegurada, proceda a cortar el exceso del material, asegurando un acabado limpio en la parte posterior.
Verifique que las grapas estén bien colocadas y que no sobresalgan, en especial en los lugares que estarán en contacto con las manos.
9. Volver a montar la silla
Por último, vuelva a colocar el asiento y el respaldo en la estructura original y asegúrese de apretar todos los tornillos correctamente.
Antes de dar por terminado el trabajo, verifique que la silla sea estable, que el respaldo quede adecuadamente fijado y que la tela no tenga arrugas, ni zonas demasiado tensas.
¿Qué tela es mejor para tapizar una silla con respaldo?
La elección del tejido dependerá del uso que se le vaya a dar a la silla y del estilo que se quiera lograr.
En el caso de sillas de comedor o de uso muy frecuente, se aconseja elegir un tejido que sea resistente y fácil de mantener. Entre las opciones más habituales figuran:
- Chenilla: suave, confortable y disponible en muchos colores.
- Terciopelo: aporta un aspecto elegante y sofisticado.
- Loneta: resistente y adecuada para estilos más informales.
- Tejidos antimanchas: una opción práctica para hogares donde las sillas tienen un uso frecuente.
- Tejidos estampados: permiten aportar personalidad y convertir la silla en un elemento decorativo.
Más allá de lo estético, hay que tener en cuenta la resistencia del tejido, cómo se limpia y la posibilidad de que se deteriore con el uso.
Consejos para conseguir un buen resultado
Para tapizar una silla no es necesario tener experiencia profesional, pero sí se requiere paciencia y precisión. A continuación se muestran algunas recomendaciones que pueden ayudarle a obtener un acabado más fino:
Mide dos veces antes de cortar. Es considerada una de las normas más significativas. Compruebe las medidas y no olvide dejar el margen necesario para coser el borde del tejido.
No escatimes en la tela. Al tener unos centímetros de más se hará el trabajo más fácil, sobre todo en las esquinas y en los lugares curvos.
Mantén una tensión uniforme. Una tensión excesiva sobre la tela en un lado puede dar lugar a que se deforme o arrugue.
Trabaja desde el centro hacia los extremos. Esta técnica ayuda a una correcta distribución de la tensión.
Comprueba el dibujo. Para los tejidos con estampado es importante comprobar que el dibujo quede bien situado tanto en el asiento como en el respaldo.
No tengas prisa. Para tapizar algo se necesita bastante tiempo, sobre todo cuando se trata de sillas con respaldo curvo o con formas difíciles.
¿Es mejor tapizar una silla en casa o acudir a un profesional?
Tapizar una silla sencilla puede ser un proyecto de bricolaje factible, siempre que tengas las herramientas adecuadas y la paciencia necesaria.
Sin embargo, hay trabajos que pueden mostrar un mayor nivel de complejidad. Por ejemplo, cuando la silla tiene un respaldo integrado, formas curvas, botones, capitoné, costuras decorativas o una estructura que requiere reparación.
En estos casos lo más recomendable es acudir a un profesional de la tapicería. Además de darle un acabado mucho más uniforme, el tapicero le puede aconsejar sobre qué tipo de espuma, guata y tela conviene utilizar en función del uso que se le vaya a dar a la silla.
Renovar una silla para darle una segunda vida
Tapizar una silla con respaldo le permite cambiar mucho su apariencia sin tener que reemplazar todo el mueble. Utilizando un nuevo tejido, un relleno en condiciones adecuadas y un acabado meticuloso, una silla antigua puede volver a ser un objeto atractivo y funcional.
Antes de comenzar se debe analizar el estado de la estructura, elegir un tejido adecuado y preparar todas las herramientas necesarias. Si el diseño de la silla resulta de una complejidad especial o se desea obtener un acabado de tipo profesional, lo más aconsejable es recurrir a un especialista en tapicería.



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